domingo, 5 de octubre de 2008

LAS COSAS BUENAS DE LA VIDA

Las cosas buenas de la vida

La magia de la luz matinal encanta y perfuma las horas

Que hemos de caminar diariamente sin descanso ni reposo

Es una maravilla poder andar sobre nuestros pasos toda la vida

Como el corazón que late cada instante así es nuestra existencia

Continuidad dialéctica sin límites sin espacios ni tiempos.

Gracias Dios por las cosas buenas de la vida

Solo un poder sobrenatural y etéreo ha podido pintar el arco iris

Universal e infinito

Podrá el hombre algún día viajar a las estrellas sin nombre

Navegar por un hoyo negro o por alguna dimensión desconocida

Pero jamás podrá hallarte ni alcanzarte sin humanidad

Porque lo hermoso y trascendental de tu inmortalidad

No es la creación de todo lo que existe

Sino tu propia muerte como hombre.


Cuesta escalar la montaña y es natural que así sea

Solamente tras un largo y prolongado esfuerzo

El sufrimiento y el dolor se mitigaran en un vaso con agua

La sed del hambriento es diaria

Y por siempre hasta el día postrero

Como el vino virtuoso que recorre las venas

Como los surcos en la tierra

Como las arrugas en la frente, la cara, las manos.

No hay otra manera de ser y existir

Que vivir

Sabiendo que cada instante es una oración

A la muerte.

Esa es la contradicción

Y a la vez, la asombrosa elegía

De nuestra presencia terrenal

Un credo extraordinario de fe

En comunión con el cosmos:

Realmente un milagro de Dios.


La dicha es un manjar que está a nuestro alcance

Y que no probamos

Porque aún recordamos el dolor del parto

El primer llanto en el vientre

Y la marca indeleble de Caín sobre nuestra frente

Como complejos arcanos.

Los males del mundo no han hecho olvidar

La esencia espiritual del hombre

Caminar sobre sus propios pasos

Transitando el camino de ayer

Como una repetición del mañana.

El dolor será por siempre y para siempre

Pero es la sal,

Lo que importa es la poesía

El amor

La libertad

Las cosas buenas de la vida.


Nuestros sentidos deben amar

El azul infinito como un pájaro alado

El sabor de la cereza

El eco de nuestras voces olvidadas

El perfume del tiempo sin edad

La dulce caricia de la pregunta sin respuesta

Los hijos que perennizan lo irrepetible

Lo simple que nos dice que solo somos dioses

Del Apocalipsis

E inexorablemente a la muerte que nos eleva

A lo humano,

Lo demás que sea lo que debe ser

Un baúl sin fondo y sin límite

Sepulcro de nuestros ayes

Porque llorar y sentir dolor será por siempre

Pero nunca una queja o un lamento

Será un grito ingrato a la vida.


Un sol espléndido, ¡hermoso¡

A través del cristal se transluce

Como un reflejo del alma

Será luz por esta mañana

Será luz mañana

Son las cosas buenas de la vida

Como telón final

De alguien que muere sin haber vivido.

15/10/2007



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